Quien lo lea... espero que le guste, no es la gran cosa, pero, me gustaría una opinión de esto...
Asesinando, está vez por mi amigo.
Un hombre, estaba frente al espejo del baño mirando profundamente su imagen reflejada durante unos minutos; en su mente se preguntaba “¿Qué debería hacer con el cuerpo esta vez?”
En el espejo se notaba que era un hombre no muy joven, robusto, de mirada cortante, ojos sin brillo, se podía apreciar crueldad y también sentir temor con tan solo verlo. Cabello castaño, y ojos verde oscuros; tez de piel blanca; una cicatriz debajo del ojo derecho.
Las ropas no importaban mucho, en ese momento no llevaba prendas.
Había manchas de sangre afuera del baño, se podían ver sus pisadas por todo el cuarto donde él estaba.
Otra vez se preguntaba a sí mismo, “¿Qué hago con el cuerpo?”
Todo empezó esa mañana, se levanto normal como cualquier otro día, solo había una diferencia, su celular tenía un mensaje, no era común para el recibir mensajes, solo cuando tenía “trabajo” porque nadie “normal” tenía su número, solo se los pasaban aquellos que necesitaban que alguien los “ayude”.
¡Ayudará encantado! , claro, le encantaba su trabajo.
Miró su celular, al leer, una sonrisa sádica se dibujó en su rostro. Era su trabajo favorito. Se repetía una y otra vez en la cabeza “me voy a divertir hoy”.
Guardó el celular.
Primero antes de hacer ese trabajo tenía que sacar a su esposa de su casa, pero sería fácil, una simple excusa de que su madre quiere que la vaya a ver y que él tiene mucho trabajo, como diseño gráfico para la “Revista Caras” no es fácil, se quedaría en casa mientras que su esposa se iba con su madre. Una mentira excelente, porque él no se quedaría en casa. No hoy.
Si, el trabajaba de diseñador gráfico, se la pasaba días trabajando para revistas, libros, y tenía un cómic que publicaba en un blog.
Le importaba mucho su cómic, se trataba que en cada número había una muerte diferente y que no podían encontrar al asesino.
Miro de nuevo su celular y sonrió. Volvió a guardarlo.
Horas después logró sacar a su esposa de la casa, tenía que prepararse para salir está noche.
Esto sería perfecto para relatarlo en su cómic. Sí, eso pensaba.
Lo relataría luego en su cómic.
Apenas eran las 6 de la tarde, y aún no llegaba el cliente que resultaba ser su mejor amigo, quizá por eso iba a disfrutar esté trabajo.
Aunque aún no conocía quién era y quién tenía que “cargárselo”
Tocaron la puerta.
Supo enseguida que era Steve, su mejor amigo.
-¡Hey Manu! - . Reconoció su apodo, su nombre era Manuel, pero como éste ya lo conocía desde pequeños, dejaba que le diga así.
-Steve, entra. Estoy preparándome.- Resopló Manuel, ya estaba vestido para salir, y hacer aquel trabajo.
Steve entró sin más que hacer. Suspiró, mirando la casa.
Steve era un poco más bajo que Manu, cabello negro y corto, joven, ojos de color café. Vestía una camisa blanca, jean y zapatillas deportivas blancas.
En cambio Manuel que se terminaba de cambiar, tenía una remera blanca, llevaba una campera de color azul oscuro, pantalón negro, y zapatos del mismo color.
Steve entró y se sentó en uno de los sillones de la sala de estar.
Manu, se sentó al lado.
-¿No hay nadie verdad?- Rompió el silencio.
-Claro que no hay nadie Steve, saqué de aquí a mi esposa, ahora dime. ¿Quién es el tipo? Estoy gustoso de cumplir esté trabajo.- Respondió con cierta curiosidad que se notaba en su voz, sus ojos con un extraño brillo mostraba claramente que no era una persona normal, y que estaba excitado por esté momento.
-Es mi jefe. – Susurro apenas Steve.
-… ¿Tu Jefe?...-
-Si, como verás, me ha estado tratando como una basura, y además de eso ha intentado acostarse con mi esposa. Necesito que te lo “cargues” – Menciono aquello, y a Manuel se le formó una sonrisa en el rostro, ¡Además de hacer su trabajo favorito, iba ayudar a su mejor amigo! ¿Qué mejor que esto?
No, no había nada mejor que esto, pensó Manuel.
Entonces, llegaron sus memorias un recuerdo que odiaba con lo más profundo de su diabólico ser. En el día que se volvió su corazón de piedra, el día en que toda su vida cambio para él, para el mal.
Cuando su alma se mancho y de blanca se volvió a negra. Su tierna inocencia pura de niño cambio a ser impura.
Un recuerdo de su vieja casa, vivía feliz con su madre soltera, él era hijo único, por lo tanto muchas veces se quedaban sus abuelos a cuidarlo mientras la madre trabajaba.
Todo estaba bien, su madre ganaba suficiente para mantenerlos a ambos, aunque Manuel nunca tuvo muchos amigos, siempre desde pequeños jugaba con Steve, era el único niño luego de otro que jugaban con Manuel. Pero luego de ese día, ambos verían a Manuel como a otra persona totalmente diferente, sin alma, sin corazón hacia las demás personas de este vil mundo.
Era una noche estrellada, y una hermosa luna llena en lo más alto. Pasaban los segundos lentos antes de que la desgracia sucediera y Manuel se había ido a dormir.
Su casa era pequeña por lo tanto, no había tantas habitaciones, el cuarto de su madre, su habitación, la cocina y el baño. Nada más.
Esa noche por alguna razón se fue a dormir más temprano, saludando a su madre con un abrazo, y un “te quiero” e irse a su cuarto. Sin saber lo que pasaría después.
Pasaron 3 minutos desde que el estaba dormido, y se escucho un ruido muy fuerte. Su madre lanzaba gritos. Entonces se levanto de golpeé corriendo hacia la cocina donde se oía la voz de su mamá junto a los de unos desconocidos. Se alertó. Ambos estaban totalmente de negros con capuchas que le tapaban totalmente la cara. Su madre estaba siendo tomada por las muñecas, y una cinta en su boca para que callara, lo miro con atención, intentado hablar pero sin lograr nada, intentado moverse para salvar a su único hijo, a su única razón por la que ella seguía viviendo, trabajando, todo por él.
Lo siguiente que aprecio el niño, era a su mamá con una perforación en el estomago, tiñendo todo el suelo de un fuerte carmesí que mientras más fluía de el estomago, más oscuro se volvía ese carmesí.
Lagrimas caían sobre sus mejillas. La mujer que amaba, que cuido de él, que era su madre, estaba muriendo frente a sus ojos.
Lo siguiente que recordaba era que estaba en el suelo y había sido golpeado y maltratado mientras que a la mujer que intentaba escapar la habían violado frente a su hijo golpeado.
No recordaba nada más a lo siguiente de eso, escenas borroneadas era lo único que se encontraba en su mente. Fuego, mucho fuego y toda la casa destruida. ¿Y su madre?
Su madre estaba muerta. Las llamas habían consumido todo su cuerpo. Ese olor hediondo a carne quemada….
Que horroroso recuerdo, ¡le costó tanto superarlo! Pero por suerte estaba su amigo Steve y Alex, su otro amigo.
Al día siguiente de eso, Manuel, comenzó a vivir en la casa de sus abuelos, ya que ellos eran pobres, y no le cumplirían todos sus caprichos como lo hacía su mamá.
Pero eso era lo de menos.
Su mirada había cambiado totalmente, decía que había superado ya la muerte de su madre, pero aquellos recuerdos, cada noche volvían otra vez, soñaba lo que había sucedido, revivía su pesadilla, una y otra vez.
Steve muchas veces se tuvo que quedar a dormir con él, controlando que no tuviera esa clase de pesadillas.
Manuel se levantaba de golpee exaltado cada noche, sudando frío y perdido en sí.
Y su amigo, intentándolo calmar, sin saber exactamente como ayudarlo...
De algún modo cesaron esos horrorosos sueños, pero había cambiado mucho en ese tiempo.
Su mente se hacía añicos cada vez más. En un punto de casi llegar a la locura, a la demencia total.
Todo por culpa de esas viles almas que decidieron atacar a esa gentil casa, a esa madre ....
Le arrebataron a su madre, y nunca se va a olvidar de eso, jamás.
-¿Manuel? ¿Estás bien?- Steve hizo que esté dejara de recordar.
-Steve, dime el lugar y acabamos con esto de una buena vez... - Dijo con una mirada seria y con un tono de voz no muy emocionado a comparación de antes.
¿Cómo Manuel se convirtió en asesino?
-Odio a las personas - Susurro para sí mismo. Recordando el porque se hizo asesino. Fácil. A él le arrebataron a su madre de pequeño, y muchos no entendían ese dolor, ¿Cómo hacer que los demás comprendieran aquel dolor que tuvo que soportar por tantos años en su niñez, y que los demás se rían de él, por el hecho de no tener madre, o sus quemaduras que fueron producto de ese horrible incendio?
"Arrebatandoles su vida, su alma, su cuerpo.A su ser querido, a su amado"- Pensó.
Conversaron un poco más para luego buscar al supuesto jefe de Steve.
Manuel se subió junto con Steve a un taxi, yendo para la cada del jefe.
Recordó a su esposa, por ella había cambiado mucho según Steve. Era mucho más amable, hasta cariñoso- Y es más, esperaban un bebé, aún no sabían si era niño o niña, pero no le importaba. Era una persona diferente con ella, a pesar de que se conocían por poco años.
Lo conoció en una época mala, donde él trabajaba como un tipo de "mercenario" y buscaba trabajos justamente en bares, donde el la conoció a ella.
Química inmediata entre ellos dos.
Una sonrisa se le dibujo mientras recordaba los momentos que pasaba con ella
-Manuel, ya llegamos. - La voz de Steve rompió sus pensamientos y se puso a bajar del coche. Y de repente su celular comenzó a sonar. Era el numero de su amada esposa, que pensó tanto anteriormente, ¡Esperaba una buena noticia de ella!
No lo fue.
No era la voz de ella, era la voz de un hombre.
"Ella perdió al bebé."
La voz del tipo ... resonó tanto en su cabeza, repitiendo una y otra vez esa maldita frase. Había perdido otra vez, le habían arrebatado a otra persona.
No se puso a llorar, no se permitía eso. Se mordió fuertemente el labio hasta el punto de hacérselo sangrar, tiro el celular en el suelo , haciendo que se rompiera.
-¿Que paso?- La voz temblaba de Steve
-Lo sabrás cuando termine esté trabajo- Ahora su tono era agresivo pero solo quería descargarse arrebatando una vida con sus manos, como lo hicieron los demás, con su madre, con la de su bebé. Y el mataría para que los demás sientan lo que él si sintió.
Steve se aparto un poco por el nuevo carácter de su amigo. Señalo la puerta de su jefe.
-Él está solo ahora...- soltó esas palabras de los labios e inmediatamente Manuel entro a la casa tirandose por la ventana muy impulsivo. No le importaba dejar pruebas está vez.
Solo le importaba una cosa en ese momento, era matar a ese sujeto.
Su amigo escuchaba los gritos desgarradores de su jefe , que venían de esa casa, veía como esté salpicaba las ventanas de sangre, simplemente, se tapaba los ojos sin querer ver, no pensaba que el lo haría de esté modo, siempre lo hacia de modo silencioso, pero...
Manuel estaba golpeandolo fuertemente, la cara del hombre estaba irreconocible por tantos golpes que esté le estaba dando, con una pequeña navaja que tenía, lo deslizo desde su cuello de la victima, desgarrando toda sus ropas, dejando expuesto su barriga, cual , apuñalo con tan sola verla, encarnandola muy bien adentro, y de un tirón, bajando la navaja, abriendo su estomago, cual comenzó a brotar tanta sangre... tanta.
Manchando todo de sangre, completamente todo el suelo del cuarto.
Lo dejó asi, saliendo de la casa completo de sangre, antes de irse, había escrito algo en la pared.
"Arrebatare almas impuras, para demostrar que el mundo no debe quitar almas puras"
Eso era lo que sentía. Lo que realmente sentía.


¡Hola! ¡Soy Nadia! 8D
ResponderEliminarLo guardaré porque se ve interesante... ¡Después te daré mi opinión! 8D
Aws. Gracias Dei-chan :3
Eliminaresta interesante ;)
ResponderEliminar:'D Gracias
EliminarEs una buena redacción,expones la mente del asesino,su personalidad y reacciones ante situaciones,está esplendido,y convedor,macabro,es justo lo que un asesino debe expresar,y sus traumas coinciden como su modus operanti. ;3 Me gustó.
ResponderEliminarSaludos.
Sabías que te hamo? ;0; GRAAAAAAAAAAAACIASSFMSOGSDMFMO
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